Comentarios al aparente caso
Poltergeist de Gilberto Zeledón.
José Fabio Esquivel Jiménez

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Para escuchar el audio original conteniendo el testimonio de Gilberto, ir  aquí, una versión editada de dicha entrevista fue usada para la presentación en el programa El Despertar del Cementerio, la cual se escuchará en el enlace en gris de arriba.

POLTERGEIST1850

 

Contexto
Gilberto Zeledón es una persona que conozco desde hace mucho tiempo, tiene 46 años, es un hombre dedicado al estudio de varias disciplinas orientales, conocedor del budismo, de Krishnamurti, del Cuarto Camino de Gurdjieff, una persona alejada de toda vida pública y de todo interés por figurar. De hecho, este caso no me lo comentó hasta hace muy poco, y solo porque yo saqué a colación el tema, y la verdad no estaba muy seguro de dar el testimonio, pero yo lo convencí y accedió. Lo cierto, es que en aquel entonces, el hecho le causó gran impresión, y lo comentó con varias personas, pero luego quedó un poco en el olvido.

El contexto donde esto ocurre es en el campo, él es un hombre de origen sencillo, de una familia campesina, estudió algunos años de filosofía en la universidad, es soltero y actualmente trabaja la tierra suya y la de algunos hermanos, vive en la localidad de Río Jesús, unos diez kilómetros yendo de San Ramón hacia Puntarenas en la costa pacífica, y es allí, en un camino rural, un camino de lastre y solitario, precariamente iluminado por algunas luces de neón, donde ocurre el suceso.

Adolescencia y descontento.
Al escuchar al testigo hay un par de datos que pasan desapercibidos pero son muy importantes, y hago notar. Para entonces Gilberto tiene 17 años. He usado un texto en inglés de Williams y Ventola, llamado “Fenómeno de Poltergeist. Breviario sobre la investigación parapsicológica y perspectivas” allí se señala que “Es común hallar que los casos de Poltergeist tienden a implicar agentes que están en edad adolescente. (…) Sobre el 37% de los casos recolectados por Gauld y Cornell (…) tienen un agente cuya edad es menos de 20.” (p. 11). También indica que los fenómenos poltergeist “tendían a enfocarse alrededor de cierta persona, ocurriendo generalmente cada vez que esta persona estaba presente o cercana.” (p. 3) Pero lo más importante y que está relacionado directamente con la situación de Gilberto es que, esa persona “puede estar en una situación que le produce tensión psicológica, por lo general en relación a problemas interpersonales con otras personas que viven o trabajan con el agente.” Y la clave viene cuando afirma que “También el agente puede sentirse abandonado o ignorado por sus padres, deseando atención. En un escenario de trabajo, el agente puede sentirse presionado por sus jefes o compañeros.” (p. 12)
Reiteramos que su lugar de trabajo era muy aislado, y para colmo allí trabajaba de día y dormía de noche, además a él no le agrada el ramo del comercio, eso me lo dejó bien claro, y lo cierto es que allí vivía en una especie de destierro, lo cual con 19 años, genera tensiones síquicas, que se sumaban a esa rebelión que menciona, en contra de la fe de sus padres, lo cual en una zona rural es cosa infrecuente y deja mucho que pensar en términos de un reclamo hacia esos padres justamente.

Un fenómeno virulento
El fenómeno es en extremo virulento, y se prolonga por cerca de minuto y medio. Y lo que se mueve no es cualquier cosa, es la cama con él encima, acerca de esto Williams y Ventola señalan que por lo general en un poltergeist se desplazan cosas pequeñas, pero, por ejemplo, hablan de un caso de 1979 en Nueva Inglaterra donde ocurrieron varias apariciones, y cuando estas fueron ignoradas, la puerta del clóset en uno de los cuartos, se abrió y se cerró con fuerza cerca de 20 veces, además, objetos grandes como otro armario, un librero y un escritorio se movieron en varias ocasiones. Sobre la explicación religiosa que da el testigo, es la única que tiene a mano por entonces, luego cambiará de opinión, veremos, pero nosotros podemos ir más allá, los investigadores mencionados señalan que “En el 41% de los casos de la Fundación para la Investigación Psíquica de Carolina del Norte, el fenómeno comenzó tras una mudanza, una enfermedad u otra clase de evento estresante o inquietante para las personas. En el 20% de los casos del Instituto para las Zonas Limítrofes de la Psicología y la Psicohigiene de Friburgo, el fenómeno empezó cuando una racha de “ira, frustración o gran decepción” fue mostrada por el agente. (p. 8) Aquí podemos conectar los eventos con el estado de ánimo del testigo que hemos ya asentado. Al malestar general que venía sintiendo, se suma el tema del desafía hecho por el amigo, es posible interpretar que ese reto le permite concentrar y catalizar su ira contenida y la decepción por sus circunstancias.

Conclusiones
Por las palabras del testigo, podemos dejar de lado de momento la hipótesis de una explicación del hecho por fenómenos externos naturales. Tenemos en el caso de Gilberto un individuo en estado de tensión y malestar porque realmente desea salir de ese trabajo, es un adolescente que no puede manifestar abiertamente esos deseos. Williams y Ventola señalan que “esas son situaciones que mucha gente enfrenta regularmente en la vida diaria, pero en estos casos tal hostilidad que no puede expresarse en una forma normal, “por alguna causa, la reacción al estrés es un arrebato psicokinético dirigido inconscientemente” (p. 12) A Gilberto aquel reto le permite producir el fenómeno que opera en el sentido de sus verdaderos deseos, el fenómeno le invita a salir de allí, es un intento de expulsión. Así, se puede interpretar satisfactoriamente su caso como similar a otros ya investigados por numerosos autores en el pasado.

Referencia:
Williams, Bryan; Ventola, Annalisa. Poltergeist Phenomena: A Primer on Parapsychological Research and Perspectives. PDF

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