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Hoy examinaremos por un lado la mejor fotografía de un ovni que se haya tomado, y por otro uno de los casos mejor documentados de ataque ovni contra un ser humano, y que tras caer en el olvido rescatamos para nuestro programa. Ambos eventos, curiosamente, ocurrieron en las cercanías de un lago, la historia de la fotografía nos lleva al lago Cote en Costa Rica, mientras que el incidente de Falcon Lake nos traslada a Manitoba, Canadá. Dos expedientes definitivos y para la historia del fenómeno ovni.

EL OVNI DE COTE

Primeramente vamos a discutir en torno a la que ha sido considerada como la mejor fotografía tomada de un Ovni, la razón de esta fama se debe a una conjunción verdaderamente inusual y a la vez afortunada de hechos, que constituyen el sueño de cualquier ufólogo. En primer lugar es una fotografía tomada a plena luz diurna, con un equipo excepcionalmente sensible, sin intervención humana ya que se trataba de una cámara robot, con una película aérea de seguridad ASA 80 de grano superfino, sin manipulación posterior, y por parte de una agencia gubernamental, como parte de un lote de fotos aéreas para fines cartográficos, el negativo (de 25 por 25 centímetros), forma parte de un largo carrete con fotos de zonas adyacentes, el ovni está capturado con toda claridad y su descubrimiento en esa foto fue casual, y varios años después de ser tomada. Como digo, se trata del sueño de cualquier ufólogo.

La historia de la foto.

En 1971 el Instituto Costarricense de Electricidad planeaba realizar el enorme proyecto hidroeléctrico Arenal que hoy en día consiste en un lago artificial y una planta de producción energética, y contrataron al Instituto Geográfico Nacional para que hiciera fotos aéreas de la zona y elaborara un mapa de la misma.

La foto del ovni de Cote

La foto del ovni de Cote

Uno de los tripulantes de la nave que llevó a cabo la misión era Sergio Loaiza, cartógrafo, quien relata las condiciones de la misma. Realizaron varios sobrevuelos pero no hallaron condiciones de clima despejado hasta el 4 de setiembre de 1971, a las 8:25 am. Entonces, a bordo de un avión Aero Commander bimotor de de la serie 680F, se hizo una serie de fotos a tres mil pies de altura usando una cámara RMKA 15/23 Zeiss Ikon, fabricada en Alemania, de gran precisión y con un peso de 40 kilos. Según Loaiza, el aparato es tan preciso que si una partícula de polvo entra en el lente no dispara, ya que podría alterar la foto, de modo que el objeto anómalo registrado no puede ser una alteración, el aparato, como digo, está hecho para evitar este tipo de inexactitudes. Ninguno de los tripulantes notó nada extraño.
La foto con el objeto extraño no se usó inmediatamente, y fue dos años después que la necesitaron, “El ICE pidió otros estudios para ver si se podía inyectar agua del lago Cote al Arenal para eso usamos una faja de fotos (los negativos) que no se habían usado antes. Un compañero vio el objeto y de inmediato dijo que era un ovni. Metimos el rollo en una ampliadora y allí lo vimos más claro” (1)

Ubicación en mapa, según Valle.

Ubicación en mapa, según Valle.

Cómo se descubrió el ovni en la fotografía

Al principio se les prohibió hablar del extraño descubrimiento pero en mayo de 1979, un colaborador del Departamento de Fotografía del Instituto Geográfico se pone en contacto con Ricardo Vílchez, investigador nacional del tema ovni. Vílchez, aparte de las características positivas de la fotografía ya comentadas al principio, descubre que al ser tomada desde el aire hacia tierra, tiene una perspectiva que ofrece muchos parámetros de evaluación, como es altitud exacta con respecto a los diversos elementos que aparecen allí. Las fotos se tomaron automáticamente con una diferencia de 20 segundos, y se tiene una secuencia de negativos de gran formato, en los cuales el ovni abarca cerca de medio centímetro, en la secuencia la foto 299 no muestra nada, la 300 muestra el ovni, y la 301 de nuevo nada, de modo que el objeto se movía. Y lo más importante, no hay motivos racionales para sospechar de un fraude.

Diversos gráficos explicativos, según Vallé

Diversos gráficos explicativos, según Vallé

La investigación de la foto

Empieza entonces una serie de análisis que vamos a resumir en los dos más importantes. La primera fue realizada por la Grown Saucer Watch en EEUU, dirigida por William Spaulding. Allí se determinó que: tenia una proporción de 6 de diámetro por uno de alto, tenía un diámetro de 40 metros, y como único dato negativo, no es uniformemente curvilíneo, cosa que atribuye a la reflexión, o una delgada nube interpuesta, o a la remota posibilidad de fraude, al recortar un OVNI de papel y volver a fotografiarlo contra el fondo, pero de esto no se halló evidencia. Se concluye que se trata de una “Imagen de buena fe de un Objeto Aéreo desconocido”.

En 1985 se hace un congreso en el país al cual asiste Jacques Valle, y se le entrega la fotografía, junto con Richard Haines hacen un análisis pormenorizado que se publica en el Journal of Scientific Exploration. Logran determinar lo siguiente:

-El disco está sombreado, pero la zona triangular y oscura a la derecha no puede deberse a sombra, sino que deben ser marcas en la superficie del disco. Esto porque el sol está incidiendo sobre el disco prácticamente por debajo.
-la orilla derecha y del disco es clara mientras la izquierda es difusa. La parte norte es tan clara que el objeto no debía estar en movimiento al momento de la foto.
-Si el objeto estuviera a ras de tierra tendría 210 metros de diámetro.
-Se descarta una doble exposición por la regularidad del grano.
-No se halló sombra alguna del objeto.
-La parte izquierda del disco no es perfectamente circular.

Diversos gráficos explicativos, según Vallé

Diversos gráficos explicativos, según Vallé

Ocurre un nuevo avistamiento en Cote

El 25 de octubre de 1986, mientras Valle estudiaba la fotografía, se produjo un nuevo avistamiento ovni en el lago de Cote, un informe es remitido al investigador, que incluye los datos en el artículo que preparaba.

Ronald López y Joaquín Umaña, a las 9 a.m vieron una fila de lo que parecían postes elevándose cerca de tres pies sobre las aguas del lago, que estaba completamente en calma, parecían sujetos a una estructura sumergida. Luego vieron otra serie de postes similares emergiendo de igual modo. Ambos testigos se acercaron al lago en su tractor para ver aquello más de cerca, y notaron que eran de un color oscuro. Luego toda la estructura desapareció inclinándose en el agua, con gran turbulencia. Valle comenta que este tipo de avistamiento, aunque poco usual, no es desconocido.

Diversos gráficos explicativos, según Vallé

Diversos gráficos explicativos, según Vallé

Conclusiones sobre la fotografía

Con respecto a la foto se concluye que no hay evidencia de manipulación. No se explica por qué una parte es difusa y otra nítida. Se trata de la foto de un objeto volador opaco.

Una vez terminado el artículo Vallé le indica a Vílchez que para obtener conclusiones más definitivas es indispensable contar con el negativo original, señala que es importante pues la foto “parecía ser  una de las evidencias fotográficas más detalladas que respaldan la existencia de los objetos voladores no identificados” (2). Vílchez va al Instituto Geográfico y le indican que eso es posible solo si el material es solicitado por una universidad norteamericana. Vallé consigue la petición por la Universidad de Stanford a través del Dr. Peter Sturrock, y el negativo en una pieza que incluye las fotos de la 299 a la 301 es prestado y enviado a Valle.

Se habían manifestado reparos sobre que la anomalía podía deberse a una partícula de algún tipo atrapada entre el negativo, la cual causaría una marca en este. Los nuevos análisis, permitieron otro artículo donde se descarta esto, así como una doble exposición, reflexión, montaje o cualquier falsificación. El caso continúa siendo un misterio.

Nos referiremos ahora uno de los casos más documentado de encuentro cercano con extraterrestres, y que dejó serias secuelas físicas en el testigo. Un caso que curiosamente ha permanecido olvidado.

Dibujo de testigos del nuevo avistamiento, según Vallé

Dibujo de testigos del nuevo avistamiento, según Vallé

INCIDENTE FALCON LAKE

El incidente de Falcon Lake, en efecto, es poco conocido, se han hecho cantidad de programas, por ejemplo, acerca del caso Cash-Landrum, pero uno de los hechos más intrigantes vinculados con serios daños físicos, es el que ocurrió a Stephan Michalak en las cercanías del lago Falcon, en Manitoba, Canadá, el 20 de mayo de 1967. (He traducido libremente el relato del evento según Rutkouski, 5)

Michalak era un hombre de ascendencia polaca, casado, mecánico industrial empleado de una industria en Winnipeg, donde residía; tenía conocimientos de mecánica automotriz, soldadura y trabajo con metales. Era además un geólogo aficionado, que gustaba de inspeccionar la zona cercana al lago Falcon, una región con historial minero, en la cual incluso había hallado algunos yacimientos de cuarzo asociados con depósitos de plata, sobre los cuales había hecho reclamaciones. El día previo al evento, Michalak viajó de su casa a la zona mencionada, y pasó la noche en un motel de la Carretera Trans-Canadá, anticipando un tranquilo fin de semana.

Ubicación Falcon Lake

Ubicación Falcon Lake

El día del Evento

Stefan Michalak dejó el hotel a las 5:30 de la mañana del día 20 y se dirigió hacia el norte entre la floresta. Hacia las 9:00, con cielo brillante y despejado, halló una veta de cuarzo cerca de un área pantanosa, junto a un riachuelo. A las 11 tomó su almuerzo y volvió a examinar la formación de cuarzo. A las 12:15, con el sol alto y nubes acumulándose en el oeste, Michalak fue alertado por el graznido de unos gansos que habían sido asustados por algo.

Miró hacia arriba y, sorprendido, distinguió dos objetos con forma de puro con “chichones” en él, a cerca de 45º de altitud, descendiendo y emitiendo un brillo rojo. Mientras se aproximaban, parecían más ovalados y con forma de disco. De repente, el más lejano se detuvo, mientras el otro se acercaba más y parecía aterrizar en una roca grande y plana, que luego se determinó estaba a 160 pies de distancia de él. El objeto que seguía en el aire sobrevoló por un rato y luego se marchó, cambiando de rojo a naranja y luego a gris, mientras volaba hacia el oeste, hasta desaparecer tras las nubes.

Enfocándose en el objeto en tierra, Michalak vio que también cambiaba de rojo hasta gris, hasta ser finalmente del color del “acero inoxidable caliente”, con un resplandor dorado. Mientras observaba el objeto, se había arrodillado junto a la roca en la que estuvo picando el cuarzo. Estaba usando lentes de soldar para protegerse de los fragmentos de roca, eran lentes de los que tienen un vidrio oscuro que puede subirse o bajarse según se lo necesite o no, y que le fueron de gran utilidad cuando una luz brillante emergió de unas aberturas en el objeto, cegándolo y haciéndolo ver “candelillas” (imágenes persistentes tras un deslumbramiento). Por la siguiente media hora, permaneció cerca de la roca haciendo un croquis de la nave y tomando nota de sus detalles. Tenía forma de plato, de unos 40 pies de diámetro por diez de altura en su parte más ancha, con una cúpula superior que agregaba otros 3 pies.

Dibujo del aparato, por Michalak

Dibujo del aparato, por Michalak

El plato volador.

Michalak se percató de unas ondas de aire cálido que venían de la nave, acompañadas de un “olor a azufre”. También oyó un zumbido que sonaba como un motor eléctrico rápido, y un siseo, como si aire fuera absorbido o expelido.

Una puerta se abrió en el lado del aparato, revelando algunas luces en el interior, la puerta tenía cerca de 2 pies por 3. Michalak se aproximó a 60 pies del aparato y escuchó dos voces como de humanos, una con un tono más alto. Estaba seguro de que la nave era un vehículo experimental del gobierno de EEUU (la zona está cerca de la frontera), y se acercó preguntando con sarcasmo “Ok yanquis, ¿tienen problemas? Salgan y veremos que se puede hacer al respecto” No obteniendo respuesta (las voces cesaron) y sintiéndose azorado, les habló en ruso, de nuevo sin respuesta los saludó en alemán, italiano, francés y ucraniano, y de nuevo en inglés.

En ese momento, la curiosidad se había apoderado de él y caminó más cerca del aparato, deteniéndose directamente frente a él. Metiendo la cabeza en la abertura, vio un laberinto de luces en lo que parecía un panel, y haces de luz en patrones horizontales y diagonales. También había un grupo de luces brillando en secuencia aleatoria “como una computadora”.

Mientras se alejaba del aparato, observó que sus paredes tenían cerca de 18 pulgadas de espesor. De repente tres paneles se deslizaron sobre la abertura, cerrándola, como “el obturador de una cámara”. Examinó el exterior y lo tocó con los guantes puestos. No había signos de soldadura o junturas, estaba muy pulido y parecía vidrio coloreado, con la luz del sol reflejándose en él y produciendo un “espectro plateado”. Volteando los guantes, vio que se habían quemado y derretido cuando tocó la pared del objeto.

Inesperadamente la nave giró sobre sí y cambió su posición, ahora estaba frente a una ventila que mostraba un patrón de grilla, que antes había visto a su izquierda. La ventila tenía cerca de 9 pulgadas de alto por 6 de ancho, y tenía un patrón uniforme de agujeros pequeños. Chorros de aire caliente salieron disparados de esos agujeros contra su pecho, incendiando su ropa y causándole gran dolor. Se arrancó las ropas quemadas y las tiró al suelo. Miró arriba justo para ver la nave partir como la primera, y mientras ascendía sintió una descarga de aire.

MichalakDrawing

Sucesos posteriores al evento.

Cuando la nave se marchó, Michalak sintió un fuerte olor de circuitos quemados junto al otro olor a azufre. Sus ropas quemadas habían prendido fuego al musgo del suelo así que lo apagó con el zapato. Fue hasta donde había dejado sus cosas y descubrió que su brújula daba lecturas erráticas, pero tras unos minutos se regularizó. Volvió al punto de aterrizaje y de inmediato sintió náuseas y dolor de cabeza.

La zona de aterrizaje parecía limpiada, sin ramas ni piedras, pero apilada en un círculo de 15 pies de diámetro había una colección de agujas de pino, basura y hojas. Mientras miraba alrededor empeoraron su jaqueca y sus náuseas, corrió por su piel un sudor frío y, débil y mareado, vomitó. Decidió volver al hotel y en camino vomitó de nuevo varias veces, y tuvo que detenerse a recobrar fuerzas.

Cuando logró llegar a la carretera, estaba a una milla de donde había entrado en el bosque, así que se dirigió a ese punto. Observó un auto de la RCMP (Policía Montada) yendo hacia a él y le hizo señales. El auto pasó de largo pero luego dio vuelta y minutos después Michalak escuchó una voz junto a él que le llamaba. Michalak contó al oficial lo sucedido, y dice que este le escuchó, pero recuerda que el poco cooperativo agente le dijo “Lo siento, pero tengo otros deberes que cumplir”, luego subió a su auto y se fue.

Tras caminar por lo que le pareció una eternidad, llegó al motel. Pensando que estaba contaminado, permaneció fuera entre unos árboles, luego buscó ayuda en una caseta de guardaparques pero estaba cerrada. A las 4:00 pm se encaminó al motel y preguntó en la cafetería si había un médico disponible, pues su dolor había empeorado considerablemente. Le dijeron que el médico más cercano estaba en Kenora, Ontario, 45 millas al este. No queriendo alejarse aun más de su casa, Michalak decidió regresar a Winnipeg. Pensando que podía poner en peligro a otros visitantes del parque y que su encuentro tenía valor como noticia, se comunicó con la sección de noticias del Winnipeg Tribune. Esperaba que fuesen a recogerle y le llevaran al doctor, y escucharan su historia entretanto. Pero como era sábado, estaban cortos de personal y no quisieron cumplir su solicitud, especialmente porque él buscaba asistencia “pero no publicidad”.

Heridas de quemadura en el vientre

Heridas de quemadura en el vientre

Desenlace del episodio.

Se quedaba ya sin opciones, volvió a su cuarto donde esperó al próximo autobús a Winnipeg, que llegaba a las 8:45 pm, llamó a su esposa y le dijo que había tenido un accidente pero que no se preocupara, pero que enviara a su hijo a esperarlo en la estación de autobuses. Llegó a Winnipeg a eso de las 10:15 pm, y su hijo lo llevó al Hospital Misericordia.

Por los siguientes dos años, Michalak fue examinado por más de una docena de médicos en Estados Unidos y Canadá. Investigaciones de campo fueron hechas por miembros de la RCMP (policía montada) , RCAF (Fuerza aérea), oficiales de gobierno y numerosos civiles. El número de departamentos de gobierno y oficiales envueltos en el caso es sorprendente, además de la Universidad de Colorado, la revista Life, la APRO (mencionada en el tema de la base de Dulce), la MAPRO ( APRO canadiense), y una larga lista de entidades, ministerios, etc, en palabras de Rutkowski:

“In the ground party which traveled with Michalak to the site there
were representatives of the RCAF (Royal Canadian Air Force) Training Command
Headquarters, CFB (Canadian Forces Base) Winnipeg, RCMP CID (Criminal In
vestigations Division), the federal Department of Health and Welfare, and the
Manitoba provincial Department of Health and Welfare In addition, the University
of Colorado Condon Committee investigated, Life magazine reporters came to
Manitoba and two connected but separate civilian groups, APRO (Aerial Pheno-
mena Research Organization) and CAPRO (Canadian APRO), became involved Fur-
thermore, the federal Department of Mines and Natural Resources took an interest,
as did the Whiteshell Nuclear Research Establishment (WNRE), the Manitoba Can-
cer Institute, the Mayo Clinic, and a host of other medical establishments The scope
of this intense investigation cannot be understated The Falcon Lake case may well
be one of the most intensely investigated well-documented on record” (5, pág. 6)

En una visita posterior al lugar del evento

En una visita posterior al lugar del evento

De gran importancia en este caso serían los siguientes puntos:

Las quemaduras y otros efectos fisiológicos del testigo.
Las marcas halladas en la tierra del sitio.
La radioactividad supuestamente asociada con el sitio, y
Los misteriosos fragmentos de metal hallados en el sitio. (5)

Al hombre se le realizan pruebas médicas y psicológicas en la clínica Mayo, que debe pagar él mismo, se determina allí que no sufre de sueños o alucinaciones, los test psicológicos son normales, y no hay padecimiento mental o emocional. Nunca había tenido avistamientos de este tipo, y de hecho en la II Guerra Mundial fue oficial de inteligencia y conocía bien los vehículos militares. Michalak sufre un calvario en manos de todos los frentes implicados en la investigación, escribe un folleto en 1967 con su experiencia, que por supuesto no le reporta ninguna ganancia. El investigador de la Fuerza Aérea canadiense asignado al caso, Bissky, desde el inicio duda de él, y se concentra en señalar, por ejemplo, que el hombre se había bebido unas cervezas la noche antes del encuentro, pero reconoce que las heridas y la enfermedad que sufre luego son inexplicables. La versión de Michalak nunca ha variado.

Secuelas médicas.

Tras el evento Michalak estaba exhausto, perdió peso, tenía mal olor, pelo quemado, alergias recurrentes y en especial las quemaduras circulares en el vientre, algunos asociaron estas lesiones con radiación. Con el tiempo se recuperó. En agosto de 1968 se pagó un examen completo en la Clínica Mayo, sin embargo los resultados de estos estudios no llegaban, y la Clínica llegó a negar que le hubieran tenido como paciente, finalmente se recupera el reporte que considera serio su estado, en especial por los desvanecimientos que sufre, de los cuales no recuerda luego nada.

Reporte de prensa

Reporte de prensa

Radiación en el sitio.

Michalak cuando volvió al sitio, y luego investigadores de la policía montada hallaron residuos radioactivos, que llevaron a controlar el área, se visitó un depósito de residuos hospitalarios radioactivos y un depósito militar de desechos nucleares y se descartó que fueran la fuente de esa radiación, y en la casa o el trabajo de Michalak tampoco se halló material de ese tipo. De hecho, las autoridades se horrorizaron al ver el modo despreocupado en que este trataba los materiales radioactivos hallados

Así es, el 19 de mayo de 1969, Michalak vuelve a inspeccionar la zona, y halla en las fisuras de una roca dos piezas en forma de W, mayormente de plata y con material radioactivo adherido. Bissky, el investigador oficial, halló aquello sospechoso, pero aceptó que era raro que el material se hallara en el sitio exacto del aterrizaje y dijo que si se trataba de un fraude, había conllevado un enorme esfuerzo a través del tiempo. Resulta difícil concebir las causas para plantar artificialmente todas esas evidencias, con gran riesgo de contaminación y de ser descubierto in fraganti, en especial no parece haber una motivación suficiente para tal esfuerzo, dado que nadie obtuvo beneficio del evento, y el mismo Michalak perdió dinero. Muestra de ello fue que el testigo tuvo su oportunidad de oro de lograr publicidad cuando John Fried, de la revista LIFE quiso ir al sitio, pero Michalak fue incapaz de hallarlo. De ser un fraude, habría tenido previsto no fallar de ese modo. Esta dificultad suya de hallar el sitio se repitió otras veces, con equipos de la RCMP. Incluso deben convencerle de volver con el argumento de la salud pública en relación con la radiación.

Marcas de aterrizaje.

Esas autoridades encontraron un contorno de 15 pies de diámetro, limpio de musgo y tierra hasta la roca, por aire a alta velocidad. Michalak, cuando volvió el 30 de setiembre, halló la vegetación del sitio quemada. Más interesante es que cuando los medios locales difundieron la historia, otras personas contaron sus experiencias, en la misma hora y lugar. Entre mayo 19 y 25, se vieron “una anillo resplandeciente de calor” moviéndose a velocidad indescriptible, un “objeto redondo rojo brillante en la copa de un árbol”, un “gran objeto en forma de cigarro atravesando el horizonte a tremenda velocidad”, y “dos estrellas muy brillantes y cercanas entre sí”.

Un hombre, incluso relató un incidente más de diez años después, pero ocurrido en Hawk Lake al mismo tiempo que el de Michalak, dijo que caminaba con otra persona, cuando este se agachó a amarrarse las correas de los zapatos, él vio un gran objeto discoidal planear en silencio sobre los árboles y a través de la carretera, perdiéndose de nuevo entre los árboles. Sobra decir que su acompañante no vio nada (5) el 4 de noviembre de 1989, el programa Unsolved Mysteries de NBC, presentó el caso. Muchos llamaron para presentar sus casos.

Video del programa UNSOLVED MYSTERIES

¿Qué se puede concluir de este caso?

Que está irresuelto, de ser un fraude, sería de gran complejidad y con poca ganancia, como se ha dicho, y ninguna autoridad ha señalado esta posibilidad como predominante. Hay inconsistencias, por ejemplo, un guardaparques en su plataforma tendría que haber presenciado el fenómeno, pero no lo hizo, además el ovni partió, según él, en una dirección donde sería quizás visible desde un campo de golf, cosa que no se reportó; no obstante que había marcas en árboles que indicaban un despegue en otra dirección, Michalak mantuvo su opinión. Si era un fraude, ¿por qué no acomodó las cosas para que fueran más creíbles? Además, el reporte de la Clínica Mayo señala que no es el tipo de personas que inventa historias. Si se quemó de otro modo ¿por qué inventó un ovni? ¿Y por qué falló llevando al reportero de la revista LIFE a la escena, si era un fraude?

Entrevistas realizadas a la esposos Michalak revelan que son inteligentes, equilibrados, que están molestos con su notoriedad y que han sido expuestos al ridículo.

Referencias 

1

Entrevista a Sergio Loaiza, diario La Teja, __ de setiembre de 2014, pág 2-3, Costa Rica.

2

http://ricardovilchezn.blogspot.com/2012/08/ovni-en-la-laguna-de-cote-costa-rica.html

3

Haines, Richard, and, Vallee, Jacques. Photo Analysis of an Aerial Disc Over Costa Rica. Artículo aparecido en:  Journal of Scientific Exploration, Vol. 3, No. 2. pp. 113-131, 1989.

4

Haines, Richard, and, Vallee, Jacques. Photo Analysis of an Aerial Disc Over Costa Rica: New Evidence. Artículo aparecido en:  Journal of Scientific Exploration, Vol. 4, No. 1. pp. 71-74, 1990.

5

Rutkouski, Chris. The Falcon Lake Case: too close an encounter. En Journal of UFO Studies, ns 5, 1994, pp 1-34. Allen Hynek Center for UFO Studies.

6

http://ufos.about.com/od/bestufocasefiles/p/falconlake.htm

7

http://www.bibliotecapleyades.net/ciencia/ufo_briefingdocument/1967.htm

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